enero 04, 2012

Extrañar...


Es raro que pueda decir algo con total seguridad en este corto recorrido,  pero  sin intención de equivocarme me siento en condiciones de afirmar que aún siendo bastante joven he sido muy feliz...
Ridículamente confieso que a mis cortos años he conocido parte de la alegría y la amargura, se lo que es extrañar algo que jamás volverá, soñar y despertar con ganas de seguir soñando, odiar al ser que robo y cuida de mi antigua felicidad y también acusarme de ser la mayor culpable de perder un trozo del cielo, el único trozo de cielo que se sonrojaba al estrecharse en mis brazos, el que podía hacerme reír con pocas palabras y que revolvió mis sueños.
Asumo mi total locura por un ser que ya no puedo mirar.  Siento amor y algo de desprecio por éste, que mirándome a los ojos juro eternidad, pero no lloro al alejarse. Aún envuelta en su volátil recuerdo…