marzo 28, 2012

Fantasía

El que jamás pudiera tocarle lo convertía en un fantasma, sin ningún tipo de remordimiento abordo su vida, apareciendo y desvaneciéndose en cuestión de segundos, con extraña agilidad. 
Con el correr de los días se convierto en todo lo que ella en algún monto quiso encontrar, y que creyó inexistente. Era el romanticismo de una unión casi imposible, nadaba entre sueños, se reflejaba en el brillo matutino de su rostro, la viveza de su piel, el calor de sus suspiros. 
Pero al mismo tiempo era nada, solo un caminante perdido, tan perdido como ella en la inmensidad de su misterio. 



1 comentario:

  1. wajajajjaja falto el nombre pa la dedicatoria y esta perfecto :) naa es broma!

    me encanto :) .. y a veces las fantasías no son tan malas! :B

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