agosto 25, 2012

Nubes de crema



Montañas azul petróleo rodean la infinidad de un prado casi blanco, cubierto por la capa de escarcha que un frío amanecer ha dejado. Sus imponentes formas puntiagudas hacen creer que el mundo termina en el límite de los ojos. Los árboles formados linealmente en el lejano horizonte, parecen dejar descansar el peso de un cielo azul sobre sus copas. Otros más cercanos, acorralados por cercas de madera y alambre, crean con sus largos y poco inclinados cuerpos, pentagramas, con motivo de guiar el constante susurro del viento.  

Es una mañana fría, mis rígidos dedos buscan incesantes un poco de calor en los húmedos calcetines, algo parecido hacen mis manos, que frotando veloz dentro de los bolsillos encuentran mínimas sensaciones de tibieza. La calidez momentánea es más dulce en mi cuello, una sonrisa congelada aparece.

Entre el silencio y la soledad brota la imaginación. A la distancia sobre verdes montes pueden verse árboles amontonados, casi tomados de las manos. Sus figuran un tanto borrosas forman historias. Uno viejo y torcido reposa cariñoso sobre otro más pequeño, como un padre que intenta besar en la frente a su retoño. Sus hojas bailan al ritmo del viento, cada cual completando el paso de su compañero. 

Mientras los árboles descansan uno sobre otro, pienso que tal vez muchos llevamos en nuestras espaldas el abrazo del que ya se ha ido, sintiendo su compañía. Solo algunos, aún sorprendidos por dicha perdida, deciden inclinarse para sentir su peso, con fin de recordar su ya pasada existencia, asegurándose de no olvidarles, de tener pruebas concretas, sin ser víctimas de la traviesa imaginación.    

...puede que haya llegado el momento en que inclinarse ya no sea necesario, el peso de su evidente existencia recae sobre mis pensamientos, mi actuar. Sería difícil olvidar lo que me ha transformado. El tiempo pasa, las versiones se alteran. Y  es que no fue mortal, ciertamente solo fue la fuerza que necesita la mariposa para salir del capullo. 

abril 17, 2012

Luego de la nostalgia


Dentro de unos años ya no serás prioridad en mi vida, espero, no saldré de casa deseando encontrarte, en la coincidencia de nuestros pasos, porque quiero creer que eso existe. Al mirar por la ventana no pensare en lo lejos que te encuentras, y desplazare todos los recuerdos que tengo, de ese lugar que te vive diariamente, y así, cundo cruce la plaza de nuestra juventud no recordare ningún fallido beso. Las lagrimas en tu nombre ya estarán secas y los caminos que estas hicieron desde mis ojos hasta mis labios se habrán tapado por el tiempo y otros regalos del viento.
Pero, ¿quién sabe si dejaras de pesarme dentro?, ¿quién puede asegurarme que te perderás por completo?, ¿quién me afirma, que realmente ya no nos pertenecemos?. 
Este es el amor que motivo mis rebeldes pasos y me dejo ahogada en sentimientos, emociones que envueltas en colores de ilusión regale, y un día encontré completamente destrozados frente a mi. Esto va para ti, el caramelo que jugo con mis deseos, el que moldeo mi cuerpo con sudorosas manos, que con abrazos detuvo mi respiración y logró darle ritmo a mi corazón.  Aunque ya no recuerdo ni tu voz, y el solo hecho de buscar recuerdos de ti me hacen sentir miserable...

Nuestros sueños fueron más grandes que nosotros mismos, volaron solos. Pienso que deben estarse cumpliendo, con los niños que solíamos ser, más cerca del sol que de nosotros, el sol que siempre nos cubrió, pero que no llegaba a ser mas brillantes que tú y yo. 
Odio que esto este pasando, odio profundamente la condena de no poder llegar a ti. Las nubes han caído sobre mis hombros, me nublan, tanto que ya no sé que buscar, y tengo miedo de nunca encontrar algo. 

abril 15, 2012

Infinito amor...


Estaba parada en el marco de la puerta, era de noche, se había cortado la luz y a pesar de  que casi comenzaba el otoño, la brisa nocturna era agradable. Yo estaba a metros de ella, sentada, con las manos sujetando mi cabeza, jugaba con mi pelo e intentaba dejar de pensar y dar espacio al estudio, pero era inútil porque mi alma no codificaba otra cosa. 
Recuerdo que el miedo por la oscuridad me llevó a caminar hacia la puerta, tenia un nudo en la garganta, que ya llevaba varios días escondiendo. No sentía ganas de decir algo, pero necesitaba enormemente su protección, la seguridad que una despedida dolorosa e inesperada me había quitado, por eso, solo levante los brazos y la abrace por la espalda. De mi boca callo un suspiro, que no hizo más que estallar una larga cantidad de noches, en las que un lago se acunaba en mi almohada.
Se quedo en silencio, puso una de sus manos sobre las mías, espero unos minutos a que mis latidos dejaran de golpear su espalda, se volteo y completo el abrazo.




No recuerdo tiempo alguno, en el que mis malos momentos no fueran alegrados por su espíritu. No existe persona en este mundo, que me haya demostrado más amor. No hay vida que este tan dedicada a la mía, como la de ella. 
Me ha llenado esperanza, en especial cuando decidí estancar mis días, en el invierno de mi amor. 

...espero ser lo suficientemente buena para responder y engrandecer su orgullo. (=

abril 01, 2012

Mientras las hojas caen


Junto a la estación, mientras un niño llena el silencio con llanto, el frío se cuela por los espacios más íntimos de mi cuerpo, mis manos ya rojas por la helada brisa, encuentran cobijo el calor que sale de mi boca. Los árboles, ya casi desnudos, se muestran débiles ante el aparente inicio de un invierno consumidor, aún así, según mis ojos no podrían verse más hermosos. 
Comienzo una mañana gris, en la que debo asumir mil despedidas, no solo te fuiste tú, también lo han hecho mis ánimos de sonreír, los habituales 'no es nada, mañana sera otro día' se esconden, no sé de que. Pudiste llamar a la fabrica de mis ideas positivas antes de cerrar la puerta, pudiste no marcharte.
He visto amanecer muchas veces, ninguna dolió como hoy, ya va más de una semana y todavía espero que el sol te traiga, pero es inútil, hasta él a perdido tu rastro.
Han pasado muchos días, y tu espacio esta aquí, intacto, solo por eso, aún estando aquí, parada bajo un cielo gris, el viento me toca y no se hace sentir, porque aún me acompaña tu abrazo, porque aunque tu cuerpo se perdiera, sigues estando conmigo, tú presencia no se aleja, quizás solo ella cambie tu rumbo, y te traiga otra vez...


marzo 28, 2012

Fantasía

El que jamás pudiera tocarle lo convertía en un fantasma, sin ningún tipo de remordimiento abordo su vida, apareciendo y desvaneciéndose en cuestión de segundos, con extraña agilidad. 
Con el correr de los días se convierto en todo lo que ella en algún monto quiso encontrar, y que creyó inexistente. Era el romanticismo de una unión casi imposible, nadaba entre sueños, se reflejaba en el brillo matutino de su rostro, la viveza de su piel, el calor de sus suspiros. 
Pero al mismo tiempo era nada, solo un caminante perdido, tan perdido como ella en la inmensidad de su misterio. 



marzo 10, 2012

Ensueño

Después de mucho andar en silencio, frente a la inmensidad de un oscuro y estrellado cielo, estoy rodeada de la brisa helada en mis mejillas y la incertidumbre de lo que la oscuridad pudiera regalarme. Cansada me siento en la arena, que amigable como si quisiera acurrucarme, cambia de forma bajo mi cuerpo. Entre olas susurro tú nombre, con la vana esperanza que la costumbre de nuestros encuentros te hagan aparecer. Estiro los brazos y como obra de un deseo cumplido, nuevamente siento el calor de tus manos y como tus dedos se entrelazan con los míos. 
Recostados sobre la arena solo puedo limitarme a oírte, mientras mi rostro se vuelve rosado. Con cada palabra tú voz parece guiar la danza que tus dedos crean sobre las dunas de mi mano. Me siento llena, aunque tú visita solo sea parte de un recuerdo imborrable...  


enero 04, 2012

Extrañar...


Es raro que pueda decir algo con total seguridad en este corto recorrido,  pero  sin intención de equivocarme me siento en condiciones de afirmar que aún siendo bastante joven he sido muy feliz...
Ridículamente confieso que a mis cortos años he conocido parte de la alegría y la amargura, se lo que es extrañar algo que jamás volverá, soñar y despertar con ganas de seguir soñando, odiar al ser que robo y cuida de mi antigua felicidad y también acusarme de ser la mayor culpable de perder un trozo del cielo, el único trozo de cielo que se sonrojaba al estrecharse en mis brazos, el que podía hacerme reír con pocas palabras y que revolvió mis sueños.
Asumo mi total locura por un ser que ya no puedo mirar.  Siento amor y algo de desprecio por éste, que mirándome a los ojos juro eternidad, pero no lloro al alejarse. Aún envuelta en su volátil recuerdo…