abril 17, 2012

Luego de la nostalgia


Dentro de unos años ya no serás prioridad en mi vida, espero, no saldré de casa deseando encontrarte, en la coincidencia de nuestros pasos, porque quiero creer que eso existe. Al mirar por la ventana no pensare en lo lejos que te encuentras, y desplazare todos los recuerdos que tengo, de ese lugar que te vive diariamente, y así, cundo cruce la plaza de nuestra juventud no recordare ningún fallido beso. Las lagrimas en tu nombre ya estarán secas y los caminos que estas hicieron desde mis ojos hasta mis labios se habrán tapado por el tiempo y otros regalos del viento.
Pero, ¿quién sabe si dejaras de pesarme dentro?, ¿quién puede asegurarme que te perderás por completo?, ¿quién me afirma, que realmente ya no nos pertenecemos?. 
Este es el amor que motivo mis rebeldes pasos y me dejo ahogada en sentimientos, emociones que envueltas en colores de ilusión regale, y un día encontré completamente destrozados frente a mi. Esto va para ti, el caramelo que jugo con mis deseos, el que moldeo mi cuerpo con sudorosas manos, que con abrazos detuvo mi respiración y logró darle ritmo a mi corazón.  Aunque ya no recuerdo ni tu voz, y el solo hecho de buscar recuerdos de ti me hacen sentir miserable...

Nuestros sueños fueron más grandes que nosotros mismos, volaron solos. Pienso que deben estarse cumpliendo, con los niños que solíamos ser, más cerca del sol que de nosotros, el sol que siempre nos cubrió, pero que no llegaba a ser mas brillantes que tú y yo. 
Odio que esto este pasando, odio profundamente la condena de no poder llegar a ti. Las nubes han caído sobre mis hombros, me nublan, tanto que ya no sé que buscar, y tengo miedo de nunca encontrar algo. 

abril 15, 2012

Infinito amor...


Estaba parada en el marco de la puerta, era de noche, se había cortado la luz y a pesar de  que casi comenzaba el otoño, la brisa nocturna era agradable. Yo estaba a metros de ella, sentada, con las manos sujetando mi cabeza, jugaba con mi pelo e intentaba dejar de pensar y dar espacio al estudio, pero era inútil porque mi alma no codificaba otra cosa. 
Recuerdo que el miedo por la oscuridad me llevó a caminar hacia la puerta, tenia un nudo en la garganta, que ya llevaba varios días escondiendo. No sentía ganas de decir algo, pero necesitaba enormemente su protección, la seguridad que una despedida dolorosa e inesperada me había quitado, por eso, solo levante los brazos y la abrace por la espalda. De mi boca callo un suspiro, que no hizo más que estallar una larga cantidad de noches, en las que un lago se acunaba en mi almohada.
Se quedo en silencio, puso una de sus manos sobre las mías, espero unos minutos a que mis latidos dejaran de golpear su espalda, se volteo y completo el abrazo.




No recuerdo tiempo alguno, en el que mis malos momentos no fueran alegrados por su espíritu. No existe persona en este mundo, que me haya demostrado más amor. No hay vida que este tan dedicada a la mía, como la de ella. 
Me ha llenado esperanza, en especial cuando decidí estancar mis días, en el invierno de mi amor. 

...espero ser lo suficientemente buena para responder y engrandecer su orgullo. (=

abril 01, 2012

Mientras las hojas caen


Junto a la estación, mientras un niño llena el silencio con llanto, el frío se cuela por los espacios más íntimos de mi cuerpo, mis manos ya rojas por la helada brisa, encuentran cobijo el calor que sale de mi boca. Los árboles, ya casi desnudos, se muestran débiles ante el aparente inicio de un invierno consumidor, aún así, según mis ojos no podrían verse más hermosos. 
Comienzo una mañana gris, en la que debo asumir mil despedidas, no solo te fuiste tú, también lo han hecho mis ánimos de sonreír, los habituales 'no es nada, mañana sera otro día' se esconden, no sé de que. Pudiste llamar a la fabrica de mis ideas positivas antes de cerrar la puerta, pudiste no marcharte.
He visto amanecer muchas veces, ninguna dolió como hoy, ya va más de una semana y todavía espero que el sol te traiga, pero es inútil, hasta él a perdido tu rastro.
Han pasado muchos días, y tu espacio esta aquí, intacto, solo por eso, aún estando aquí, parada bajo un cielo gris, el viento me toca y no se hace sentir, porque aún me acompaña tu abrazo, porque aunque tu cuerpo se perdiera, sigues estando conmigo, tú presencia no se aleja, quizás solo ella cambie tu rumbo, y te traiga otra vez...